
Tienes que meterte esto en tu cabeza dura: los enfermos que nos mandaron a este lugar están tan llenos de odio que tienen que vomitarlo sobre alguien, casi no importa sobre quién. Si no es una raza, una cara o una religión, será otra. Ahora mismo nos vomitan a nosotros. La próxima guerra serán otros pobres mendigos, luego otros, luego… «¡Quiero irme a casa!», jadeó la pobre mujer, entre temblores y sollozos. «Y quiero matar a cada bestia en este infierno con mis propias manos», bramó Girder. Tenía manos tan grandes como platos. «Lo mejor que podemos hacer es vivir. ¿Me escuchas? La única manera de vencerlos es no morir. Así que cállate y sobrevive, miserable vaca. Y deja que el resto de nosotros durmamos.
La cinta roja

Lucy Adlington
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras