
¡Homo sapiens! El nombre en sí era una ironía. No habían sido sabios en absoluto, sino increíblemente estúpidos. Señores de la Tierra con sus grandes cerebros grises, sus mentes pensantes los habían colocado por encima de todas las demás formas de vida. Sin embargo, no fue el pensamiento lo que los impulsó a actuar, sino la emoción. Desde los albores de su evolución, mataron, conquistaron y sometieron. Cometieron atrocidades contra otros de su especie, devastaron la tierra, la contaminaron y destruyeron, dejaron a millones muriendo de hambre en países del Tercer Mundo y lo remataron todo con un holocausto nuclear. Los mutantes tenían razón. Las criaturas inteligentes no cometieron genocidio ni asesinaron el medio ambiente del que dependían.
Hijos del polvo

Luisa Lawrence
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras