
El cristianismo hoy en día es como una gran familia donde muchos primos viven bajo el mismo techo. Todos pertenecen al mismo clan, pero a veces tienen ideas muy diferentes sobre cómo manejar sus asuntos familiares. Algunos de ellos, por ejemplo, no tienen interés en ninguna devoción externa. Dios es espíritu, y Él quiere ser adorado solo en espíritu, dicen. En consecuencia, han prescindido de toda liturgia. No quieren ceremonias que los distraigan, ni incienso, ni vestimentas, ni música, ni imágenes, ni siquiera sacramentos, solo el servicio del espíritu. El problema, sin embargo, es que mientras vivamos aquí en la tierra, no somos simplemente espíritus puros, sino que también tenemos un cuerpo, y en ese cuerpo, un corazón muy humano; y este corazón necesita signos externos de sus afectos internos. Por eso abrazamos y besamos a quien amamos; y cuanto más amamos, más ardientemente lo apretamos contra este mismo corazón; de alguna manera parece como si estos primos hubieran pasado por alto ese hecho. Pero no se puede engañar al corazón; Sabe lo que quiere y sabe cómo conseguirlo.

María Augusta von Trapp
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras