
El lenguaje y la audición se localizan en la corteza cerebral, la materia gris plegada que cubre los primeros milímetros del cerebro externo como si fuera papel de regalo. Cuando uno experimenta silencio, incluso sin leer, la corteza cerebral suele descansar. Mientras tanto, estructuras cerebrales más profundas y antiguas parecen activarse: las zonas subcorticales. Las personas que llevan vidas ajetreadas y ruidosas rara vez tienen acceso a estas áreas. El silencio, al parecer, no es lo opuesto al sonido. Es un mundo completamente distinto, que ofrece, literalmente, un nivel de pensamiento más profundo, un viaje a la esencia misma del ser.
El extraño en el bosque: La extraordinaria historia del último ermitaño verdadero

Michael Finkel
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras