
Hijo mío, tu ineptitud es tan inmensa, tu incompetencia tan profunda, que estoy seguro de que te habita un poder mayor del que jamás he conocido. Desafortunadamente, parece que ahora mismo está retrocediendo, y ni siquiera yo encuentro la manera de remediarlo. Debe ser que estés destinado a encontrar tu propio camino para alcanzar tu poder con el tiempo; pero, francamente, deberías vivir mientras eso te lo permita. Por lo tanto, te concedo que no envejecerás a partir de hoy, sino que viajarás por el mundo dando vueltas y vueltas, eternamente ineficiente, hasta que finalmente recapacites y sepas lo que eres. No me des las gracias. Tiemblo ante tu destino.
El último unicornio

Peter S. Beagle
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras