
Siempre fui la niña que no era como las demás. Me gustaba trabajar duro. Me gustaba contorsionar mi cuerpo hasta sentir el dolor en mis huesos, hasta sentir el dolor en mis dientes. Me gustaba usar lápiz labial y nada más, y me fascinaba la forma de mis labios y los diferentes colores que podía crear. Comía muy poco. Dormía demasiado. Me masturbaba con demasiada frecuencia y a una edad demasiado temprana. Disfrutaba la sensación de estar desnuda a solas tras puertas cerradas, explorando mis secretos más profundos en mi imaginación, mientras ponía mi mano sobre el rápido ritmo de mi corazón para sentir lo nerviosa que me ponía. Me sonrojaba con la más mínima mención de mi nombre y casi me moría cuando me hacían un cumplido. Me encantaba encontrar las respuestas en los ojos de alguien. No hay nada como la sensación de cuando alguien te mira REALMENTE. Y leía. Siempre que tenía oportunidad.

RB O’Brien
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras