
El mandamiento de imitar a Jesús no surge de repente en un mundo exento de imitación; más bien, se dirige a todos aquellos afectados por la rivalidad mimética. Los no cristianos imaginan que para convertirse deben renunciar a una autonomía que todos poseen naturalmente, una libertad e independencia que Jesús querría arrebatarles. En realidad, una vez que imitamos a Jesús, descubrimos que nuestra aspiración a la autonomía siempre nos ha llevado a inclinarnos ante individuos que, si bien no son peores que nosotros, son malos modelos, pues no podemos imitarlos sin caer con ellos en la trampa de las rivalidades en las que nos vemos cada vez más atrapados.
Veo a Satanás caer como un rayo

René Girard
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras