
El llamado que te ha sido impuesto es igualmente exigente e intimidante. Entiendo cómo te sientes, créeme. Pero te necesitamos, Eena. Diría que lo siento, pero… honestamente, no dejaría que ninguna otra mujer ocupara tu lugar. Eres exactamente lo que necesitamos. Y sí, requiere un gran sacrificio, pero no tienes que cargar con estas cargas sola. Todos estamos aquí para ayudarte. Y créeme, no hay ninguno de nosotros que no daría su último aliento para defender el tuyo para que puedas seguir sanando Harrowbeth. No nos ignores. No creas que tienes que estar sola. Por favor, despierta y ten presente que te entiendo. Y te prometo que no te diré: «Te lo dije». La habitación quedó en silencio. Eena no se movió. Derian pudo ver cómo su respiración continuaba suave y fluida, como antes. «Te daré chocolate si despiertas». Fue un último intento desesperado. “Tengo mucho de eso, y no me gusta nada”.
Eena, el amanecer y el rescate

Richelle E. Goodrich
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras