
Otras personas hablaban, y yo intentaba seguir las traducciones. Todas las historias trataban sobre la bondad y la fortaleza de carácter de Dimitri. Incluso cuando no estaba luchando contra los no muertos, Dimitri siempre estaba ahí para ayudar a quienes lo necesitaban. Casi todos recordaban alguna ocasión en que Dimitri había intervenido para ayudar a los demás, esforzándose por hacer lo correcto, incluso en situaciones que podían ponerlo en peligro. Eso no me sorprendía. Dimitri siempre hacía lo correcto. Y fue esa actitud la que me hizo quererlo tanto. Yo tenía una naturaleza parecida. Yo también me apresuraba a ayudar cuando otros me necesitaban, a veces cuando no debía. Otros me llamaban loca por ello, pero Dimitri lo entendía. Siempre me había entendido, y parte de lo que habíamos trabajado era cómo moderar esa necesidad impulsiva de correr hacia el peligro con razón y cálculo. Tenía la sensación de que nadie más en este mundo me entendería jamás como él.
Promesa de sangre

Richelle Mead
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras