
Pero Jesús podía ver en el interior de las personas. Y en su interior, en sus corazones, Jesús vio que no amaban a Dios ni a los demás. Huían de Dios y creían que no necesitaban un salvador. Pensaban que eran lo suficientemente buenos porque cumplían las reglas. Pero el pecado había impedido que sus corazones funcionaran correctamente. Y sus corazones eran duros y fríos. «Esta mujer sabe que es pecadora», les dijo Jesús. «Sabe que nunca será lo suficientemente buena. Sabe que me necesita para que la rescate. Por eso me ama tanto. Ustedes desprecian a esta mujer porque no admiran a Dios. Ella es pecadora por fuera, pero ustedes son pecadores por dentro».
La Biblia de historias de Jesús: Cada historia susurra su nombre

Sally Lloyd-Jones
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras