
Llega un punto en el que ya no quieres que te presionen más. Que te presionen a fingir que estás bien con comportamientos condescendientes y actitudes irrespetuosas. Que te presionen a ignorar los anhelos firmes de tu verdad más clara. Que te presionen a participar en conversaciones y situaciones que de ninguna manera contribuyen a tu estado de paz. Que te presionen a actuar un papel falso y aplaudir a quienes actúan el suyo. Que te presionen a callar y a permanecer pequeño. Que te presionen a existir en lugar de vivir. Llega un punto en el que todo es demasiado, demasiado agotador, demasiado falso. Algo tiene que cambiar. Entonces te das cuenta de que los cambios que anhelas siempre han estado dentro de tu poder para crearlos. Te das cuenta de que nadie tiene el poder de presionarte a nada cuando no estás dispuesto a ser presionado. Te das cuenta de que tú, más eficazmente que cualquier influencia externa, has sido tu mayor impulsor todo este tiempo. Así que paras: presionar, fingir, actuar y encogerte. Lo detienes todo, porque puedes. Y no pierdes demasiado tiempo lamentando no haberlo hecho antes. De repente estás demasiado ocupado viviendo tu vida como para tener arrepentimientos tan tontos.

Scott Stabile
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras