
Temía que fuera una cuestión moral, y esa era una de sus debilidades. Era amigo de Salander. Conocía a su hermano. Sabía que era leal hasta la temeridad una vez que había hecho amigo de alguien, incluso si ese amigo era imposible y obviamente defectuoso. También sabía que ese amigo era imposible y obviamente defectuoso. Sabía además que podía tolerar cualquier cantidad de estupideces de sus amigos, pero que había un límite que no se podía traspasar. Dónde se encontraba exactamente ese límite parecía variar de una persona a otra, pero sabía que había roto por completo con personas que antes habían sido amigos íntimos porque habían hecho algo que él consideraba inaceptable. Y era inflexible. La ruptura fue para siempre.
La chica que pateó el nido de avispas

Stieg Larsson
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras