
Es bueno que a veces tengamos pruebas y dificultades, pues a menudo nos recuerdan que estamos a prueba y que no debemos depositar nuestra esperanza en nada mundano. También es bueno que a veces suframos contradicciones, que los hombres nos juzguen mal aunque actuemos bien y tengamos buenas intenciones. Estas cosas nos ayudan a ser humildes y nos protegen de la vanagloria. Cuando, en apariencia, los hombres no nos dan crédito, cuando no piensan bien de nosotros, entonces nos sentimos más inclinados a buscar a Dios, que ve nuestros corazones. Por lo tanto, uno debe arraigarse tan firmemente en Dios que no necesite el consuelo de los hombres.
La imitación de Cristo

Tomás de Kempis
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras