
Es imposible imaginar cómo podrían realizar un buen trabajo quienes piensan que nuestra vida en este mundo no significa nada o tiene solo un significado negativo. Si, por el contrario, creemos que somos almas vivientes, polvo y aliento de Dios, que desempeñamos nuestro papel entre otras criaturas hechas del mismo polvo y aliento que nosotros; y si comprendemos que somos libres, dentro de los límites evidentes de la vida moral humana, de hacer el bien o el mal a nosotros mismos y a las demás criaturas, entonces todos nuestros actos tienen un significado supremo. Si es cierto que somos almas vivientes y moralmente libres, entonces todos somos artistas. Todos somos creadores, dentro de los límites y condiciones de la condición humana, de nuestras vidas, de las vidas de los demás, de las cosas que necesitamos y usamos… Si nos consideramos almas vivientes, criaturas inmortales que habitan una Creación mayormente misteriosa, y si comprendemos que todo lo que creamos o hacemos tiene un significado eterno para nosotros, para los demás y para el mundo, entonces entendemos por qué algunos maestros religiosos han entendido el trabajo como una forma de oración… El trabajo nos conecta tanto con la Creación como con la eternidad. (pág. 316, El cristianismo y la supervivencia de la creación)
El arte de lo cotidiano: Ensayos agrarios

Wendell Berry
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras