
En la antigüedad, el negro no se consideraba bello, o si lo era, no llevaba el nombre de belleza. Pero ahora es el heredero sucesivo de la belleza negra, y la belleza es calumniada con una vergüenza bastarda. Porque desde que cada mano se ha puesto el poder de la naturaleza, embelleciendo lo feo con el falso rostro prestado del arte, la dulce belleza no tiene nombre, ni guarida sagrada, sino que es profanada, si no vive en desgracia. Por eso los ojos de mi ama son negros como el cuervo, sus ojos tan apropiados, y parecen dolientes de aquellos que, no nacidos bellos, no carecen de belleza, calumniando a la creación con una falsa estima. Sin embargo, así lloran, como corresponde a su dolor, que toda lengua diga que la belleza debería verse así.

William Shakespeare
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras