
Había vuelto a ir y, envalentonado por su primer viaje exitoso, había elegido un mundo diferente al que adentrarse: el de EL MONJE. Había estudiado el libro con gran atención y finalmente seleccionó un pasaje puramente descriptivo. El resultado fue el mismo. En el instante en que cerró la vitrina, fue transportado al mundo descrito en las páginas abiertas. Se encontró de pie —temblando— en un pasillo húmedo que, sabía, se encontraba muy por debajo de la tierra. Una tenue luz de vela parpadeaba a lo lejos, a su izquierda. El agua goteaba por las paredes relucientes y ratas asustadas correteaban a sus pies. El aire estaba viciado y desagradable. Al final del pasillo, a su izquierda, oía cantar, pero no lograba distinguir la letra. De repente, a su derecha, oyó el agudo grito de una mujer, cuyo sonido rebotaba en las húmedas paredes de piedra del pasillo. Dio un salto, sintiendo un escalofrío en la nuca. Y se encontró de nuevo en su cálida y familiar habitación. («No abandonaré Inglaterra ahora»)
Sombras 7

Alan Ryan
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras