
Una historia no es como un camino a seguir… es más bien como una casa. Entras y te quedas un rato, deambulando de un lado a otro, instalándote donde te plazca y descubriendo cómo se relacionan las habitaciones y los pasillos, cómo el mundo exterior se transforma al ser contemplado desde esas ventanas. Y tú, el visitante, el lector, también te transformas al estar en ese espacio cerrado, ya sea amplio y sencillo o lleno de recovecos, o escasamente o lujosamente amueblado. Puedes volver una y otra vez, y la casa, la historia, siempre contiene más de lo que viste la última vez. Además, tiene una sólida sensación de ser construida por su propia necesidad, no solo para dar cobijo o seducir.
Historias seleccionadas

Alice Munro
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras