
El sacerdote, pues, vio lo que el anacoreta no pudo: que Dios no necesita testigos, ni para sí mismo ni en contra. La verdad es que, si no existiera Dios, no habría testigos, pues el mundo carecería de identidad, sino solo de la opinión que cada uno tiene de él. El sacerdote comprendió que no hay nadie elegido, porque no hay nadie que no lo sea. Ante Dios, todo hombre es un hereje.

Cormac McCarthy
citas, citas célebres, citas de Cormac McCarthy, citas famosas, declaraciones de Cormac McCarthy, diálogos de Cormac McCarthy, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Cormac McCarthy, frases de Cormac McCarthy, frases famosas, frases hechas, obras de Cormac McCarthy, proverbios, refranes,
© Licencia cedida a FraseaME.
Licencia CC BY-NC 4.0
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras