
He espiado impunemente las vidas de personas que no existen. He fisgoneado sin pudor en corazones y armarios de baños. Me he inclinado sobre hombros para seguir los movimientos de plumas mientras escriben cartas de amor, testamentos y confesiones. He visto a amantes amar, asesinos matar y niños jugar a sus fantasías. Prisiones y burdeles me han abierto sus puertas; galeones y caravanas de camellos me han transportado a través del mar y la arena; siglos y continentes se han desvanecido a mi antojo. He espiado las fechorías de los poderosos y presenciado la nobleza de los humildes. Me he inclinado tanto sobre personas dormidas en sus camas que tal vez sintieron mi aliento en sus rostros. He visto sus sueños.
El decimotercer cuento

Diane Setterfield
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras