
Imagina que pasa mucho tiempo, y encuentro la salida, siguiendo a alguien que ya sabe cómo salir del Infierno. Y Dios me dice en la Tierra por primera vez, «¡Xas!» en un tono de descubrimiento, como si yo fuera un par de gafas extraviadas o un perro callejero. Y me dice que me quiere en el Cielo. Pero Lucifer ha dado la vuelta —era a él a quien seguí— para encontrarme, donde estoy, en un bosque, embelesado, porque el Señor me ha visto, y estoy abrumado, tan desesperado como tu perra Josie de la que te deshiciste porque me quería.’ Xas miró fijamente a Sobran. Luego respiró hondo —todo lo había dicho en solo tres—. Continuó: ‘Lucifer le dice a Dios que no puede tenerme. Y ante esto me incorporo y le digo a Lucifer que ni siquiera creía que supiera mi nombre, luego le digo a Dios que no, gracias —muy insolente— y que el Infierno es soportable mientras sigan apareciendo los libros.
La suerte del viticultor

Elizabeth Knox
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras