
La noche está a punto de adormecer a todo y a todos. Me estiro junto a la ventana y la abro para que los libros respiren aire fresco y húmedo. Sospecho que los libros necesitan respirar como las personas, y creo que toleran la humedad mejor de lo que se dice. Sin duda, miran con cierta tristeza los árboles del jardín, como si tuvieran un vago recuerdo de alguna relación con ellos, y suspiros brotan de las páginas hacia los troncos y ramas húmedas. Empiezo a suspirar también, pues siento que las personas son como árboles que se mueven, árboles que han perdido sus raíces y siempre están en busca de tierra. Tengo la vaga idea de que los humanos provenimos de árboles que se desprendieron de sus raíces en un torbellino salvaje hace eones; esa es mi teoría de la evolución.

Gyrðir Elíasson
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras