
Porque cuando se dice que Dios, mediante estas cosas, prueba a los hombres y los examina, para ver qué hay en sus corazones y si guardarán o no sus mandamientos, no debemos entender que sea para su propia información, o para que Él mismo obtenga pruebas de su sinceridad (pues no necesita pruebas para su información); sino principalmente para su convicción y para mostrar pruebas a sus conciencias… Así pues, cuando Dios tentó o probó a Abraham con ese difícil mandato de ofrecer a su hijo, no fue para su satisfacción, para saber si temía a Dios o no, sino para la mayor satisfacción y consuelo de Abraham, y para la manifestación más clara del favor de Dios hacia él.
Los afectos religiosos

Jonathan Edwards
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras