
Que el mármol imprudente no se arriesgue a hacer brechas locuaces con la omnipotencia del olvido, recordando en muchas palabras nombre, renombre, eventos, lugar de nacimiento. Es mejor dejar todas esas joyas de cristal en la oscuridad. Que el mármol no diga lo que los hombres no dicen. Lo esencial de la vida del hombre muerto —la esperanza temblorosa, el milagro implacable del dolor, la maravilla del deleite sensual— permanecerá para siempre. Ciegamente el alma incierta pide continuar cuando son las vidas de otros las que harán que eso suceda, ya que tú mismo eres el espejo y la imagen de aquellos que no vivieron tanto como tú y otros serán (y son) tu inmortalidad en la tierra.
Poemas selectos

Jorge Luis Borges
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras