
Snow dio un paso al frente y abofeteó a Josette, quien le devolvió la bofetada. Emmaline dejó caer la cuchara y las abofeteó a ambas; nunca antes había abofeteado a su hija, ni a ninguna otra niña. Sucedió tan rápido, como una escena coreografiada por los Tres Chiflados, que fue lo que lo salvó. Emmaline comenzó a llorar, luego Snow. Las tres se abrazaron. Quiero cortarme la mano, sollozó Emmaline. Nunca antes las había abofeteado. Deberíamos cortarnos las manos, gimió Snow. Entonces, haciendo pan frito, dos de nosotras tendríamos que estar juntas, ya saben, como si cada una usara su mano restante, palmaditas, palmaditas. Josette y Snow hicieron una demostración. Palmaditas, palmaditas, qué patético, rió Emmaline entre lágrimas.
LaRose

Louise Erdrich
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras