Marcel Proust

Podemos, en efecto, decir que la hora de la muerte es incierta, pero cuando decimos eso, representamos esa hora para nosotros mismos como situada en una extensión de tiempo vaga y remota, nunca se nos ocurre que pueda tener alguna conexión con el día que ya ha amanecido, o que pueda significar que la muerte —o su primer asalto y posesión parcial de nosotros, después de la cual nunca más nos soltará— puede ocurrir esta misma tarde, tan lejos de ser incierta, esta tarde cuya hora ya ha sido asignada a alguna ocupación. Te aseguras de dar tu paseo en coche todos los días para que dentro de un mes hayas tenido el beneficio completo del aire fresco; has dudado sobre qué abrigo tomarás, a qué cochero llamarás, estás en el coche, todo el día está por delante, corto porque tienes que estar en casa temprano, ya que un amigo viene a verte; esperas que mañana vuelva a ser igual de bueno; y no sospechas que la muerte, que se ha estado acercando a ti por otro plano, envuelta en una oscuridad impenetrable, ha elegido precisamente este día, entre todos los días, para hacer su aparición, en unos minutos más o menos, en el momento en que el carruaje haya llegado a los Campos Elíseos.
– Marcel Proust –


Autor frase

Podemos, en efecto, decir que la hora de la muerte es incierta, pero cuando decimos eso, representamos esa hora para nosotros mismos como situada en una extensión de tiempo vaga y remota, nunca se nos ocurre que pueda tener alguna conexión con el día que ya ha amanecido, o que pueda significar que la muerte —o su primer asalto y posesión parcial de nosotros, después de la cual nunca más nos soltará— puede ocurrir esta misma tarde, tan lejos de ser incierta, esta tarde cuya hora ya ha sido asignada a alguna ocupación. Te aseguras de dar tu paseo en coche todos los días para que dentro de un mes hayas tenido el beneficio completo del aire fresco; has dudado sobre qué abrigo tomarás, a qué cochero llamarás, estás en el coche, todo el día está por delante, corto porque tienes que estar en casa temprano, ya que un amigo viene a verte; esperas que mañana vuelva a ser igual de bueno; y no sospechas que la muerte, que se ha estado acercando a ti por otro plano, envuelta en una oscuridad impenetrable, ha elegido precisamente este día, entre todos los días, para hacer su aparición, en unos minutos más o menos, en el momento en que el carruaje haya llegado a los Campos Elíseos.

El método Guermantes


Autor FraseaME

Marcel Proust


citas, citas célebres, citas de Marcel Proust, citas famosas, declaraciones de Marcel Proust, diálogos de Marcel Proust, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Marcel Proust, frases de Marcel Proust, frases famosas, frases hechas, obras de Marcel Proust, proverbios, refranes, El método Guermantes
© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0 NC
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
QR del artículo

¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?

Publica tus obras
Comparte esta frase:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *