
Me gusta el desastre del cielo nocturno, las estrellas derramándose de un lado a otro como si se hubieran derramado de un vaso. Me gusta cómo se siente la buena locura. Me gusta cómo la risa siempre se derrama. Esa es la palabra. Nunca llega, se derrama. Me gusta la palabra «otra vez». Una y otra vez y otra vez y otra vez y otra vez y otra vez y otra vez y otra vez. Me gusta el sonido suave que hace una taza de café cuando se deja sobre una mesa de madera. Tan silencioso. Tan acogedor. Como la luz de la mañana bostezando por la ventana y extendiéndose sobre el suelo de la cocina. Me gusta cómo los labios de las chicas parecen teñidos de bayas. Me gusta cómo la luz de la mañana rompe como un prisma a través de las botellas de vino vacías en el polvoriento suelo de nuestro apartamento. Vasos vacíos excepto a medianoche. Me gusta cómo los arándanos manchan mis dedos durante el verano. Me gusta cómo la luz golpea tus ojos y los convierte en un color que no existe en ningún otro lugar más que en este momento. Lo quiero todo. Quiero que la brisa me llame mientras recorre mi calle, buscándome. Quiero sentir la hierba bajo mis pies descalzos y el sol besando mis pecas. Quiero oírte decir hola cuando te acerques, no adiós cuando tengas que irte. Eso es solo un poco sobre mí.
Gente fea, corazones hermosos

Marlen Comer
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras