
En todos mis vagabundeos por este mundo de preocupaciones, en todas mis penas —y Dios me ha dado mi parte— aún tenía esperanzas, coronar mis últimas horas, entre estos humildes cenadores para recostarme; para salvar la vela de la vida al final, y evitar que la llama se consuma, con el reposo: aún tenía esperanzas, porque el orgullo aún nos acompaña, entre los pastores para mostrar mi habilidad aprendida en los libros, alrededor de mi fuego para reunir un grupo vespertino, y contar todo lo que sentí, y todo lo que vi; y, como una liebre, a quien persiguen perros y cuernos, jadeando hacia el lugar de donde voló por primera vez, aún tenía esperanzas, pasadas mis largas vejaciones, para regresar aquí, y morir en casa al fin.

Oliver Goldsmith
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras