Etiqueta: mahabharata

Tarun J. Tejpal

El libro más grande del mundo, el Mahabharata, nos dice que todos debemos vivir y morir según nuestro ciclo kármico. Así funciona el perfecto código de recompensa y castigo, causa y efecto, del universo. Vivimos en nuestra vida presente lo que escribimos en la anterior. Pero este gran thriller moral también nos ordena rebelarnos contra el karma y sus dictados despóticos. Nos enseña a subvertirlo. A cambiarlo. Nos dice que también escribimos nuestras próximas vidas al vivir el presente. El Mahabharata no es una obra de instrucción religiosa. Es mucho más grande. Es una obra de arte. Comprende que los hombres siempre caerán en el abismo cambiante entre el tirón de lo moral y el atractivo de lo inmoral. Es en este espacio cambiante de incertidumbre donde los hombres se convierten en hombres. No en animales, no en dioses. Comprende que la verdad es relativa. Que se define por el contexto y la motivación. Alienta a los más nobles de los hombres —Yudishtra, Arjuna, el mismo Señor Krishna— a mentir, para que se sirva a una verdad mayor. Entiende que el mundo se mueve por el deseo. Y que el deseo es algo incognoscible. El deseo engendra muerte, destrucción, angustia. Pero también crea amor, belleza, arte. Es nuestra mayor perdición. Y la única razón de todo hacer. Y hacer es vida. Hacer es karma. Así, perdona incluso a aquellos que desean desmesuradamente. Perdona a Duryodhana. El hombre que desea sin cesar. El hombre que precipita la guerra para acabar con todas las guerras. Le concede el paraíso y la admiración de los dioses. En el deseo y el hacer, este hombre, el más vilipendiado de los hombres, cumple el mandato del hombre. Debes conocer el mundo antes de haber terminado con él. Debes actuar según el deseo antes de renunciar a él. No hay mérito alguno en renunciar a lo desconocido. El libro más grande del mundo rescata la voluntad de la religión y se la devuelve al hombre. La religión es la fantasía disciplinaria de un maestro de escuela. El Mahabharata es el canto gozoso de la vida de un maestro. En sus cuentos dentro de cuentos, toma la religión a la fuerza y la despoja de sus vestiduras. La deja desconcertada por sus propios folículos envenenados. Les da a los hombres la oportunidad de ser espléndidos. Arquitectos plagados de dudas de una pequeña parte de sus vidas. Duryodhanas que pueden ganar incluso cuando pierden.
– Tarun J. Tejpal –