
Los sufrimientos específicos de Jesús no constituyen la redención; más bien, la redención se obra a través de la singularidad de quien sufrió y la perfecta caridad por la cual, en la cual y por la cual sufrió. La singularidad del sufrimiento de Cristo reside, pues, en la libertad con la que el Hijo soporta «todo sufrimiento humano» por amor. Decir que Jesús soportó «todo sufrimiento humano» no significa que sufriera específicamente todo lo que cualquier persona haya sufrido o pueda sufrir, sino que «resume» en esta Pasión el sufrimiento del mundo, incluyéndolo místicamente en su propio sufrimiento y recapituándolo en forma de amor perfecto. Todo el peso de esta desamparo psicológico y físico de la humanidad es sufrido y llorado ahora en Dios mismo, en Cristo, en el sentido de que los sufrimientos humanos de Cristo son «uno» con la divina relación filial que constituye su unidad con el Padre.
Ecce Homo: Sobre la unidad divina de Cristo

Aaron Riches
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras